2026-01-16 15:40:00
Criminales en Texas
«Oigo cosas sueltas por aquí y por allá y sumo dos más dos. A veces me da cuatro y a veces me da veintidós»
Tiene que estar bien ser Sheriff, especialmente en un pueblo pequeño. Coges tu estrella, te pones el uniforme, vas a visitar a Doris a la cafetería y charlas con los parroquianos mientras te tomas un café solo, bien cargado. Quizás ese día tengas que visitar a Barry porque Steve ha dejado que parte de su ganado paste en sus tierras. Puede que Mike se queje de que los coches atajan por su propiedad. No todo es fácil, algún paleto borracho la ha liado y puede que hayas tenido que reducirlo, pero eso es cosa de los viernes. Vale, hablamos de Estados Unidos, allí la gente tiene armas, pero el pueblo no es muy grande y todos se conocen. Cierto que tu pasado puede que no fuera idílico, de hecho hay algo turbio que involucró a tu familia y un tiroteo que aún te hace despertarte por la noche, pero te llamas Joe Bob, eres el sheriff del condado de Ambrose en la parte profunda de Texas y estás al borde de la jubilación. ¿Cómo valoras tu vida? Esa es la esencia de That Texas Blood, al menos al principio, donde lo único que tiene que hacer Joe Bob es recuperar una fuente de horno.
En la otra cara está Travis, un escritor cuyo hermano ha muerto. Travis hace mucho tiempo que se fue del pueblo, abandonando esa vida algo complicada, pero que se ve obligado a volver para solucionar ciertos temas que derivan de ese fallecimiento, además de lidiar con el duelo. Por lo que sea, la llegada de Travis a Ambrose no es muy bien acogida por algunos de los habitantes. Esa también es la esencia de That Texas Blood.
Con todos estos estereotipos, y muchos más, tenemos una historia muy típica pero muy única al mismo tiempo, sobre los problemas de un pueblo que mezcla esa cotidianidad con algo que baila entre el género negro y el policíaco, sin obviar las escenas de acción. Recuerda a muchas cosas, Fargo puede ser un buen referente por ejemplo, pero no trata tanto de reflejar una realidad existente, aunque se pueda asemejar, sino más bien de contar historias. Y digo historias porque tiene un cierto carácter ligeramente antológico, por ejemplo, este tomo contiene un primer relato de un capítulo a modo de presentación mientras que los cinco siguientes ofrecen una historia completa.


That Texas Blood duró en su país de origen veinte números, publicados por Image Comics, que fueron recopilados en tres tomos, suponemos que Planeta seguirá esa línea de publicación, y gozó de un éxito modesto pero relevante, lo que les llevó a dedicar un pequeño spin-off a modo de miniserie de seis números titulada The Enfield Gang Massacre, con un tono un poco más western. Todo ello de la mano de una pareja artística formada por Chris Condon y Jacob Phillips.
Chris Condon lleva un tiempo encadenando trabajos muy interesantes, solo hay que leer su reciente News from the fallout, y el origen de todo ello, donde se ve bien su capacidad de jugar con estereotipos para construir buenos personajes, está aquí. Mientras que Jacob Phillips, digno hijo de su padre, hace exactamente lo mismo, ahí está Newburn, también publicada por Planeta este mismo año, o su novedad en Image que esperamos ver pronto por aquí, titulada Everything Dead & Dying. De hecho esta That Texas Blood llamó tanto la atención que la propia DC, en la resurrección de Vertigo que tiene prevista para este mismo año ha decidido fichar a la pareja para que desarrollen una nueva obra de creación propia. Sin duda es un buen currículum para dos autores que no llevan tanto en el mundillo.


Lo que se puede esperar al acercarse a That Texas Blood es literalmente lo que muestra la portada, un cómic de tintes policiacos, con la cotidianeidad de lo rural y muy bien ejecutado. No es una obra que nos vaya a dejar diciendo “¡Qué original! Nunca había leído algo así” sino una de esas historias que te hace preguntarte “¿Cómo es posible que con algo tan manido consigan sorprender?”, pues sencillamente (o complicadamente, depende de cómo se mire) porque es un producto que se nota que está muy cuidado y hecho con mucho mimo. Todos los personajes, no solo Joe Bob y Travis sino también los que salen en unas pocas páginas, están bien definidos. La pareja Condon/Phillips funciona a las mil maravillas, sabiendo dejar espacio tanto para los diálogos o monólogos grandilocuentes como para las páginas donde la narrativa es puramente visual. Un cómic muy equilibrado con una historia que engancha y unos personajes con unas dobleces muy bien llevadas. Digamos que saben jugar a este juego y hacen muy partícipes al lector de él.
Por su parte, Jacob Phillips hace gala de un buen dibujo, como hemos podido ver en otras obras antes mencionadas, pero aquí le da un toque algo más sucio, con más línea de relleno sobre todo en la aplicación del color, que le otorga un tono que pega con esa doblez moral de los personajes, mientras que su buen hacer narrativo habitual no se ve empañado. Va por buen camino.
Sin duda es una alegría que Planeta haya apostado por meter That Texas Blood en su catálogo, cualquiera que se interese por esta temática, o por una buena historia de la Texas más rural, se verá satisfecho.
Lo mejor
• Una serie que en su primer tomo ya demuestra ser muy redonda.
Lo peor
• Según un amigo de nuestro querido redactor José María Vicente: «Ningún texano que se precie llamaría a su hijo Joe Bob, eso es más de estados como Alabama».
Edición original: That Texas Blood 1-6 USA (Image Comics) Edición nacional/España: That Texas Blood 1 (Planeta Cómic, 2025) Guion: Chris Condon Dibujo: Jacob Phillips Color: Jacob Phillips Traducción: Diego de los Santos Formato: Cartoné. 176 páginas. 20€ Criminales en Texas “Oigo cosas sueltas por aquí y por allá y sumo…
That Texas Blood 1, de Chris Condon y Jacob Phillips
That Texas Blood 1, de Chris Condon y Jacob Phillips
2026-01-16
Igor Álvarez Muñiz
Guión – 8.5
Dibujo – 8.5
Interés – 8.5
8.5
Pueblo pequeño, Infierno grande.







