2026-02-02 17:23:00
Un ensayo clínico realizado en Alemania reveló que consumir una dieta hipocalórica compuesta casi únicamente por avena durante solo dos días puede disminuir el colesterol LDL en un 10 %, con efectos que se prolongan hasta seis semanas.
El estudio fue realizado por investigadores de la Universidad de Bonn y se centró en personas con síndrome metabólico.
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La investigación, publicada en la revista científica Nature Communications, analizó a participantes con síndrome metabólico, una condición caracterizada por un mayor riesgo de diabetes y enfermedades cardiovasculares. Este trastorno incluye varios factores de riesgo combinados, entre ellos sobrepeso, hipertensión arterial y alteraciones en los niveles de glucosa y lípidos en sangre.
Durante el ensayo, los participantes siguieron una dieta hipocalórica durante dos días, basada casi exclusivamente en avena. Los resultados mostraron una mejora significativa en los niveles de colesterol en comparación con un grupo de control que también redujo calorías, pero sin incluir este cereal. El beneficio se mantuvo incluso seis semanas después de finalizar la intervención.
La avena es baja en azúcar y rica en fibra, ideal para el corazón y controlar el peso. Foto:iStock
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300 gramos de avena al día y cambios medibles en la salud
El protocolo del estudio estableció que los participantes consumieran avena hervida en agua tres veces al día, con la única posibilidad de añadir frutas o verduras. En total, 32 mujeres y hombres completaron la intervención. Cada uno ingirió 300 gramos de avena diarios durante dos jornadas consecutivas, reduciendo su ingesta calórica a aproximadamente la mitad de lo habitual.
Aunque ambos grupos del estudio mostraron beneficios asociados a la restricción calórica, los efectos fueron notablemente mayores en quienes consumieron avena. “El nivel de colesterol LDL, especialmente dañino, se redujo un 10% en ellos; se trata de una reducción sustancial, aunque no del todo comparable al efecto de los medicamentos modernos –subraya Simon-. También perdieron dos kilos de peso en promedio y su presión arterial se redujo ligeramente”.
La profesora adjunta Marie-Christine Simon, del Instituto de Nutrición y Ciencias de la Alimentación de la Universidad de Bonn, explicó que el objetivo era comprender el impacto metabólico de este tipo de alimentación. “Queríamos saber cómo una dieta especial a base de avena afecta a los pacientes”, afirmó.
Los participantes redujeron su ingesta calórica diaria a cerca del 50 % de lo habitual normal. Foto:iStock
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El papel del microbioma intestinal
Los investigadores detectaron que la dieta modificó la composición de los microorganismos intestinales. Según Linda Klümpen, autora principal del estudio, “Logramos identificar que el consumo de avena aumentaba la cantidad de ciertas bacterias intestinales”. Estas bacterias participan activamente en el metabolismo de los alimentos y generan subproductos que influyen en distintas funciones del organismo.
Entre esos efectos, se observó que algunos compuestos producidos por las bacterias pasan al torrente sanguíneo y pueden influir en el metabolismo del colesterol. “Por ejemplo, pudimos demostrar que las bacterias intestinales producen compuestos fenólicos al descomponer la avena –destaca Klümpen-. Ya se ha demostrado en estudios con animales que uno de ellos, el ácido ferúlico, tiene un efecto positivo en el metabolismo del colesterol. Esto también parece ocurrir con algunos de los demás productos metabólicos bacterianos”.
Además, el estudio identificó que otros microorganismos intestinales reducen la presencia del aminoácido histidina, que en el organismo puede transformarse en una molécula asociada a la resistencia a la insulina.
La avena modificó el microbioma intestinal y la producción de compuestos metabólicos clave. Foto:iStock
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Mejor una alta dosis en poco tiempo
Los investigadores concluyeron que los beneficios fueron más evidentes con una alta ingesta de avena concentrada en un corto periodo y acompañada de restricción calórica. Una intervención paralela, en la que los participantes consumieron 80 gramos diarios de avena durante seis semanas sin otras limitaciones, solo produjo mejoras leves.
“Una dieta a base de avena a corto plazo, a intervalos regulares, podría ser una forma bien tolerada de mantener el nivel de colesterol dentro del rango normal y prevenir la diabetes”, afirmó Simon. Como siguiente paso, los científicos plantean evaluar si repetir esta dieta intensiva cada seis semanas puede generar un efecto preventivo sostenido a largo plazo.
Europa Press
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*Este contenido fue reescrito con la asistencia de una inteligencia artificial, basado en la información publicada por Europa Press, y contó con la revisión de la periodista y un editor.